Preguntas y respuestas

P. Jean Pierre Teullet

Lo que en otros países ha ido sucediendo llegó ya al nuestro. Que algunas ONG que se auto denominan feministas y hayan impulsado la propuesta de despenalizar el aborto, en este primer paso, en algunas circunstancias. Lo cual ha abierto un amplio debate sobre el punto en el país. Estamos viendo estos días amplios pronunciamientos, muchas opiniones, cifras, palabras que parecen tener la verdad y que más que aclarar las cosas, a veces nos confunden. Por eso es clave que, con sensatez, con honestidad a la verdad y con calma, reflexionemos sobre este tema tan importante. Lo cual trataremos de hacer ahora mediante los cuestionamientos que han ido surgiendo estos días.

¿Puede el hombre decidir qué es bueno y qué es malo?

En el estudio de la ley se distingue entre la ley natural y positiva; la positiva busca recordar al hombre lo que su ley natural le dice por dentro. Con aquellos valores con los que nace y que lo hacen saber naturalmente qué es bueno y qué es malo; es lo que llamamos escuchar nuestra conciencia. Es cierto que puede en el camino olvidar esto o cambiarlo, y por eso a ley positiva busca orientar al hombre según la verdad. La ley natural estará siempre vinculada a la verdad de las cosas, que no son cambiables a gusto, sino que se respetan. Así como uno reconoce una mesa, una silla, una ventana y sabe que no las puede cambiar arbitrariamente, también reconoce la verdad de las demás cosas y de las personas. Así reconoce el bien y el mal que no son cambiables ni están sujetos a la moda. Como la mesa y la silla lo son desde hacen 1000 años, el bien y el mal lo son igualmente. No puede pues un hombre decidir, bajo pretexto de modernidad, que lo que siempre fue un bien, ahora no lo es; que lo que siempre fue silla ahora es mesa. Que lo que siempre fue la vida, ahora ya no lo es; que lo que siempre fue un derecho, ahora ya no lo es. Que lo que siempre fue mal, ahora ya no lo es. La verdad se respeta, y no la cambia el hombre. El derecho se respeta y no lo cambia el hombre.

¿El hombre es dueño de la vida?

Ciertamente no; y la prueba contundente, es que él no se dio a sí mismo la vida y tampoco sabe (salvo suicidio), cuándo ésta acabará. El hombre pues ha recibido la vida como don y la administra. Pero no es dueño de ella. Esto es la base para decir que no puede decidir sobre la vida del otro (un derecho reconocido por todos universalmente). Y como el hombre apela a este derecho para defender su propia vida, su derecho, éste siempre le exige un deber, lo obliga a él a respetar el derecho de la vida del otro siempre y en cualquier circunstancia. No soy dueño ni de mi vida ni de la del otro. Y como los derechos son iguales para todos, el derecho a mi vida es tan igual y tiene tanto valor como el derecho de la vida del otro. Nadie, ni siquiera un padre puede decidir sobre la vida de un hijo, pues éste no su es una propiedad (como quien compra una cosa), sino un ser con los mismos derechos que él. El derecho a la vida es el primer derecho sobre el cual se basan los demás derechos.

Pero ¿Pueden haber criterios selectivos para que unos vivan y otros no?

Siempre hay que recordar, que un derecho tiene a su lado un deber. Así, el derecho a que todos respeten mi vida, me obliga a mí a respetar la vida de todos. Es un tema de igualdad y no de discriminación. Por eso, si es que yo no soy dueño de la vida, y si es que tengo deberes para con la vida de todos los seres humanos, no puedo hacer excepciones por ninguna razón. No puedo decir que el derecho a la vida tendrá salvedades según mis criterios u opiniones. Si esto se viola, todo el sistema y el orden humano cae. Si los derechos y deberes se vuelven subjetivos, arbitrarios, cambiantes y tienen salvedades, la inseguridad es la que brotará. Además ¿Qué criterios son los que deciden que uno viva y otro no? Y lo que es peor ¿Quién decide esto? ¿Yo? Y si mañana otros cambian de idea y deciden que yo no viva por alguna razón que a ellos les parezca ¿Estaría bien? Tengo pues tanto derecho de vivir yo como cualquier persona, sea cual fuere su condición.

¿Tienen más derechos los padres que los hijos?

Una cosa es autoridad (basada en la verdad y el amor), y otra es el dominio. Ningún padre es dueño de su hijo como quien compró una maleta y decide qué hacer con ella: si la mueve, si la guarda, si la rompe. Por eso, nunca un padre puede ir contra el derecho de su hijo que es primero y va más allá de la autoridad paterna. Así, un padre que le pide a su hijo algo inmoral (que asesine, robe, o que se deje violar), no tiene autoridad sobre el hijo; hay una norma superior, unos derechos propios e inherentes que son primero. La pregunta de fondo es ¿Unas vidas tienen más valor que otras? ¿Quién decide eso? ¿Cuándo se decide eso? ¿Un padre tiene derecho a decidir si su hijo vive o muere?

Pero ¿Qué prima entonces?

El derecho que, según hemos ya visto, es natural y no arbitrario. Y que se basa en la verdad. Por eso, ni con el argumento de autoridad, ni con el argumento de la mayoría, se puede violentar un derecho. Por ejemplo, si mañana un grupo de personas deciden que les es molestoso y perturbador los que escuchan música en la oficina, y deciden matar a los que lo hagan ¿Hacen bien? Si seguimos el sentir de que es la mayoría los que lo han decidido ¿Tendríamos que aprobar tal barbarie? O si mañana una familia con 4 hijos, deciden estos chicos que los padres estorban y son incómodos ¿Podrían asesinarlos por este motivo? ¿No son la mayoría? O si es que estos mismos niños escuchan que sus padres les dicen que se han quedado sin plata y que no saben cómo hacer para comer porque tienen pocas provisiones, y deciden estos niños que es mejor asesinar a los padres, así les alcanzará más la comida ¿Sería correcto? Si en la misma familia el papá sufre un accidente y le amputan la pierna y no puede trabajar ya y es un gasto más por las medicinas que debe tomar ¿Mejor que lo sacrifiquen y asesinen para que no sea un estorbo? Entonces ¿Por qué si son incorrectos estos ejemplos sería correcto abortar a un niño indefenso por cualquier argumento? ¿Tiene derecho la madre a asesinar a su hijo bajo cualquier excusa?

Ahora bien ¿No es el discapacitado un estorbo?

Si el argumento para aprobar la ley del aborto llamado terapéutico o eugenésico es que un niño con malformaciones o problemas físicos, o con riesgo de vida de la madre, es entonces sacrificable ¿Dónde queda aquello que hemos visto que ambos tienen el mismo derecho? ¿Un discapacitado tiene menos derechos? Además habría que preguntarnos ¿Qué es un discapacitado? Porque los promotores de esta ley dicen que un niño con síndrome de down es discapacitado, o con labio leporino. Entonces ¿Habría que matarlo en el vientre materno? ¿No tiene el mismo derecho que su madre? ¿No estaremos acaso ante una mentalidad discriminatoria que pone como inferior a quien considera menos? ¿No se está discriminando al discapacitado? ¿No abre esta posibilidad una puerta peligrosa? Pues ¿A quién podríamos considerar discapacitado después? ¿A alguien que es tartamudo? ¿A quien no es tan inteligente como otros? ¿Con qué medida medimos? ¿Con qué argumentos discriminamos? ¿No estaremos ante una actitud muy similar a la del nazismo alemán que decidió quién era mejor y quién peor, quién debía vivir y quién no y nos horrorizó con la barbarie de la masacre en la segunda guerra mundial en los campos de exterminio? Pero, si los discapacitados son un problema y estorbo, como lo han llamados estas ONG abortistas, entonces ¿Por qué mejor no hacer una limpieza étnica y acabar con todos los discapacitados que hayan en el mundo? ¿Por qué solo los que están por nacer? ¿No es mejor limpiar todo el mundo de este estorbo de una buena vez? ¿Quién decide esto? ¿Una madre? ¿Quién decide quién vive y quién no? ¿No es contradictorio que se trate de hablar bien del discapacitado, que se le de oportunidades, que se les promueva, que se concientice a la sociedad de la necesidad de incluirlos en la vida normal, que se mande por ley que se le ceda espacios en estacionamientos, que se hagan rampas en edificios, y por otro lado hablemos de asesinarlos antes que nazcan porque son un estorbo? ¿Total qué creemos? ¿En qué quedamos? Esta posibilidad abre unas puertas peligrosas, pues como ejemplificó un entendido en la materia, si a un niño a los 4 años se le descubre una enfermedad terminal y dicen que vivirá hasta los 10 ¿Por qué entonces mejor no matarlo a los 4? ¿Si solo llega a los 10 ya no va servir? ¿Acaso no es defectuoso? Es interesante ver que estos argumentos son fruto de una mentalidad errada que valora lo superficial, la belleza física, la capacidad de trabajar según la moda, el no sacrificarse. Pero no ve la integralidad de la persona, no ve al ser humano completo sino sesga su visión a determinados aspectos que, si uno no los tiene, entonces no sirve y mejor hay que desecharlo. Más bien cuando tenemos una persona que queremos, que está enferma y nos dicen que va a morir ¿No la tratamos con más amor, no le damos lo mejor, no hacemos el esfuerzo de que viva un día más porque su presencia nos es importante? ¿Un día más, una semana más, una año más de su presencia, no nos hacen felices? ¿No lo cuidamos más? ¿No nos sacrificamos más por este ser que amamos? ¿Cuántos discapacitados hay que son personas de bien, que hacen felices a sus padres y parientes, que tienen hijos, que le hacen bien a la sociedad? Estos ¿Nunca deberían haber existido? ¿Es más y mejor una persona sana que un discapacitado? ¿Tiene más valor? Y si una madre acepta tener a su hijo con alguna discapacidad ¿Es una mala madre que trae al mundo un estorbo?

Digamos que la vida de la madres peligra; entonces ¿Puedo abortar?

Primero digamos que este argumento es una falacia, pues son muy pocos los casos en que se da este dilema y más bien se trata de manipular la sensibilidad de la gente y por ello su opinión, con un caso que si es difícil, pero que tiene explicación. Por eso lo primero es ver que esto no es lo común, ni siquiera muy frecuente. Se da, ciertamente, pero en casos extremos. Pero vayamos a esos casos extremos. Sí, hay un peligro real de que la madre muera por el parto o el embarazo, entonces ¿Qué hacer? Siempre, salvar ambas vidas. Primero, porque con los adelantos científicos se pueden muchas cosas. Segundo, porque ambas vidas son igual de valiosas. Ambas valen lo mismo y tienen los mismos derechos. Entonces ¿Por qué tendría que decidir por una en vez de la otra? ¿Porque la madre si puede hablar? Entonces ¿Por qué no preguntarle al padre que de repente quiere que muera la madre y viva el hijo? Es tan absurdo pensar en que un padre va a decir maten a mi esposa y salven a mi hijo, como pretender que sea normal y legal pensar que una madre digan maten a mi hijo y sálvenme a mí. Por eso hay aquí una respuesta que la moral nos da: la ley del doble efecto. Se quiere uno y se tolera el otro. Así, por un determinado procedimiento se busca salvar a la madre (en el caso que así se quiera, pues hay madres que prefieren salvar al hijo a costa del riesgo de sus vidas) sin afectar directamente al hijo, por ejemplo, dándole una medicina que necesita para vivir con el riesgo que pueda causarle daño al hijo (nunca directo). Podría ella prescindir de esa medicina por miedo a que le haga algo al hijo, optando por correr el riesgo de ella no vivir. Pero lo que nunca se puede hacer es asesinar a uno para salvar al otro. Tanto el niño como la madre, digámoslo así, pesan lo mismo, tienen el mismo valor. Pongamos un ejemplo que nos ilustre. Hay un incendio y están la madre y el el hijo en lugares diferentes y el bombero entra a salvarlos, pero sabe que la casa se va a caer y no le dará tiempo para salvar a ambos; debe decidir, ya sea él o ya sea la madre que le grite que opte por uno de los dos. En este caso, si uno de los dos muere, la madre o el niño, no es culpa del bombero, que trató de salvar a ambos pero no se pudo. El otro caso lo podemos ejemplificar así: un barco se está hundiendo y una madre desesperada le da miedo y para tratar de salvarse ella y aligerar el peso tira a su hijo al mar, así ella podrá salvarse; este es un claro asesinato. Esto es el aborto.

Y si una mujer violada no quiere tener a su hijo ¿Puede abortar?

Es un terrible mal el de la violación y hay que hacer algo antes, hacer algo como para que no suceda. Pues hay comprobados motivadores de esto (además de la enfermedad mental): alcohol drogas, promiscuidad, sexo libertino. Entonces, habría que cortar estas cosas y este problema disminuiría, no agarrarlo por el lado más débil, que es el aborto. Y es que si bien es terrible ver a una chica, a una hija, a una amiga violada y que además quede embarazada (porque hay que ser claro, la mayoría de casos no queda embarazada y la altísima mayoría de motivaciones para el aborto no es por violación), es más terrible hacerla que cometa otro mal. Pues esta chica estará destrozada por el mal del que ha sido víctima, pero lo estará más aún por el mal que con el aborto ella ocasionará asesinando a su hijo. Pasará de ser víctima a ser victimaria, de ser agredida a ser agresora, de ser violada a ser asesina. Y, como vimos, no tiene derecho sobre el niño por nacer. Ella no tiene potestad para asesinarlo. No es suyo, no es parte de ella. Por eso decir falazmente que es libre de hacer lo que quiere, es una mentira. Y si no quiere tenerlo como hijo, pues que lo de en adopción, pues hay muchas instituciones que lo recibirán, o muchas familias que no pueden tener hijos y lo aceptarán gustosos. Si no quiere ver a este niño porque le recordará la violación, que lo de en adopción. Pero el niño no tiene porque tener un padre violador y una madre asesina. No es justo. Además, el drama del aborto no quita a esta mujer el haber sido violada, sino que le suma otro peor: la de convertirse ella en violadora del derecho a la vida de su hijo.

Pero abortar ¿No es derecho de la mujer?

Siguiendo lo que hemos ya visto, recordemos que el derecho de una persona llega hasta el derecho de la otra. El derecho de la mujer llega hasta el derecho del hijo. Ese es su límite. Por eso no puede ella decidir sobre el hijo y pasar por encima del derecho del hijo. Que la violen está mal, y tiene derecho a no ser violada. Es justo lo que reclama. Pero ella no tiene derecho a violar el derecho a la vida de su hijo. Además, el que, ella lleve dentro de su vientre al niño, no significa que el niño sea parte se sí; no es un órgano que ella puede donar, un diente que se puede extraer o una pierna que puede decidir se la amputen si así lo necesita. Ella es solo depositaria de una nueva vida y que por naturaleza las madres llevan nueve meses como custodias. Su organismo está preparado para eso, para ser custodia de la nueva vida, no para ser asesina. Por eso ella no tiene derecho a decidir sobre lo que no es de ella, pues se trata de otro ser. Decir equivocadamente y con deseo de manipular que la mujer puede ejercer su libertad, que ella tiene derecho, que es su cuerpo, son todas mentiras: no es su cuerpo, sino el cuerpo de una persona diferente a ella; no puede con su libertad asesinar a otro, eso es un delito y mal uso de la libertad, lo que se llama libertinaje; no tiene derecho sobre el derecho de otro, del niño dentro suyo.

Sin embargo, para justificar el aborto, algunos preguntan ¿Cuándo empieza la vida? ¿Cuándo uno ya es persona?

La respuesta es clara y contundente: desde la concepción. Desde que, después de las relaciones, se unen el óvulo (de 23 cromosomas) y el espermatozoide (de 23 cromosomas) y forman un nuevo ser con 46 cromosomas, (que caracteriza el ser humano), una nueva célula que se anida en la madre. Lo explica el embriólogo Carlson: «A través de la mezcla de los cromosomas maternos y paternos, el zigoto es un producto genéticamente único de surtido de cromosomas, lo que es importante para la viabilidad de las especies» (Carlson B.M., Human Embryology and Developmental Biology; St. Louis, MO: Mosby, 1994, p. 31). Las ONG abortistas tratan de negar esto diciendo (sin fundamento alguno), que no hay aquí vida aún. Basta ver lo que dice la Sra. Gina Yáñez, directora de la ONG Manuela Ramos: «Es debatible que haya vida desde la concepción». Y es que claro, si por los argumentos del derecho no les funcionará la promoción de aborto, tendrán que ir a otros terrenos. En este caso al científico. Pero como en todos los casos, aquí también mienten y manipulan la verdad. Basta ver que la ley peruana (y las universales), reconocen que el niño lo es desde su concepción hasta los 12 años, y lo hacen sujeto de derechos y deberes. El ser humano lo es desde la concepción, y es individual, persona y sujeto de deberes y derechos. Que esté en formación no le quieta nada de su ser persona. La ciencia sale para confirmar esto. Citemos para ello lo que dicen los famosos embriólogos Ronan O’Rahilly y Fabiola Muller: «Aunque la vida es un proceso continuo, la fertilización […] es un hito crítico porque, en circunstancias ordinarias, un organismo humano nuevo, genéticamente distinto, es formado cuando los cromosomas provenientes de los pronúcleos del macho y de la hembra se mezclan en el oocito. Esto es verdad aunque el genoma embrionario no esté en realidad activado hasta que 2-8 células estén presentes en 2-3 días….A pesar de los varios hitos del periodo embrionario, el desarrollo es un continuo y no un proceso saltatorio, y por tanto la selección de los eventos prenatales parecería ser ampliamente arbitraria» (O’Rahilly R., Muller F., Human Embryology & Teratology 3rd ed.; New York: Wiley-Liss, 2001, p. 8). Y dicen que «la fertilización es la secuencia de eventos que comienzan cuando el espermatozoide hace contacto con un oocito secundario o sus envolturas, y que termina con la entremezcla de los cromosomas materno y paterno en la metafase de la primera división mitótica del cigoto. El cigoto es característico de la última fase de fertilización…Es un embrión unicelular » (p. 19). También lo afirman Keith Moore y T.V.N. Persaud: «El desarrollo humano se inicia en la fertilización, el proceso durante el cual un gameto masculino o espermatozoo…se une a un gameto femenino u ovocito…para formar un célula única llamada cigoto. Esta célula altamente especializada y totipotente marca el inicio de cada uno de nosotros como individuo único» (Moore K.L., Persaud T.V.N., The Developing Human; Philadelphia: W.B. Saunders Company, 1998; p. 18). El científico William Larsen, del departamento de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati, dice: «La fertilización se da en el oviducto…resultando en la formación de un cigoto que contiene un solo núcleo diploide. Se considera que el desarrollo embrionario comienza en este punto…Y continua más adelante: “Estos pronúcleos se fusionan uno con el otro para producir uno solo núcleo, diploide, núcleo 2N del cigoto. Este momento de la formación del cigoto puede ser tomado como el inicio o el tiempo cero del desarrollo embrionario» (Larsen W.J., Human Embryology; New York: Churchill Livingstone, 1997, p. 1 y 17). Luego se anidará y formará hasta que sale a la luz. Pero el nuevo ser ya está antes de ser anidado. Y si bien por motivos de promover el aborto y la fecundación in vitro, algunos pseudo científicos han relativizado que la vida se inicie con la fertilización, está por demás claro y científicamente comprobado, que empieza en este momento: «El embarazo humano comienza con la fusión de un huevo (óvulo) y un espermatozoide, pero una gran cantidad de preparaciones preceden este evento. Primero, ambos gametos macho y hembra deben atravesar una larga serie de cambios (gametogénesis) que los convierte genética y fenotípicamente en gametos maduros, capaces de participar en el proceso de fertilización. Después los gametos deben ser liberados de las gónadas y encaminarse hacia la parte más alta de la trompa uterina, donde la fertilización normalmente tiene lugar. Finalmente, el huevo fertilizado, ahora propiamente llamado embrión, debe encaminarse hacia el útero, donde se hunde en el revestimiento uterino (implantación) para ser nutrido por la madre » (Carlson B.M., Human Embryology and Developmental Biology; St. Louis, MO: Mosby, 1994, p. 3. También: O’Rahilly R., Müller F., Human Embryology & Teratology; New York: Wiley-Liss, 1994, p. 20). Pero ¿Por qué querrían estas ONG afirmar que la vida no empieza con la fertilización? Últimamente por una razón comercial: la llamada píldora del día siguiente, que tiene como tercer efecto el no permitir la anidación del nuevo ser, y que reconocerían es abortiva y esto no les permitiría legalmente repartirla en el Perú. Por eso necesitan decir que no lo es (aunque para los EEUU sea conocido que es abortiva y allá sí se presente así). Aquí tienen que decir que no hay vida hasta después de una semana para explicar que esta píldora solo es anticonceptiva. Pero nos preguntamos ¿Si no hay vida, si no hay peligro de fertilización después de la relación sexual, por qué distribuir esta píldora? ¿A qué le tienen miedo si dicen que no hay vida? ¿Por qué no debería la mujer seguir con sus métodos anticonceptivos normales? Es pues una contradicción de estas mismas ONG.

Pero ¿No son demasiados abortos al año y hay que ordenarlos? ¿A esto no apunta la despenalización?

Es curioso que estas ONG promotoras del aborto pidan seriedad y cientificidad en el debate, cuando ellos son los primeros en no tener lo que reclaman. Y lo primero que se ve es el tema de las cifras, argumento central en este debate. Pues dicen estos grupos (como Manuela Ramos, Flora Tristán, Demus y Promsex donde una de sus ponente, Patricia del Río, afirma sin mayor prueba que al día hay más de mil abortos en el Perú), que los abortos clandestinos en el Perú son 400 mil al año. Un cifra altísima. Y si esta es la argumentación fundamental de estos grupos, por lo que dicen que hay que despenalizar el aborto para que estos abortos clandestinos no se den, uno se pregunta ¿De dónde sale esta cifra? ¿Qué estudio la ha realizado? Estas ONG han elaborado un informe con pretensiones científicas manipulando las cifras y mintiendo exageradamente para lograr convencer a los políticos y generar una sensación en la sociedad. Sin embargo, curiosamente, esta cifra, aunque suene impresionante, es inventada. Nadie la ha estudiado nunca. Es un invento de estas ONG abortistas que buscan crear un clima de inseguridad y obligar al aborto. Pero ¿Cómo surgen estas cifras? El Dr. Solari, ex ministro de Salud y Premier del Gabinete ministerial, desenmascaró este hecho, cuando explicó hace poco que no existe ningún estudio hecho por el Ministerio de Salud del Perú al respecto (el único órgano autorizado para hacerlo por contar con la información necesaria) y que la cifra de 400 mil abortos clandestinos al año es producto de un estudio financiado por un grupo internacional abortista (el Instituto Alan Guttmacher) que sacó la cifra de la siguiente manera: el año 1994 encontraron un cifra (54 mil abortos al año) y esta la multiplicaron por 5 y el año 2006 por 7 sin ningún tipo de criterio, simplemente porque se les ocurrió que así debía ser. Entonces surgió esta cifra de 400mil abortos al año ¿Esto es científico y serio? ¿Esto es creíble? Pero además, veamos una cosa; si hablamos de abortos clandestinos, es decir encubiertos y bajo tierra por estar penalizado en el país ¿Cómo podría saberse lo que es escondido? ¿Si justamente son clandestino cómo podrían pasar a formar parte de una cifra pública? ¿O es que los que hacen abortos escondidos después de hacerlo van a decírselos a las ONG abortistas? Es además curioso cómo esta gente cambia las cosas; después del debate con el Dr. Solari, la directora de la ONG abortista, Manuela Ramos, dijo en otro debate con el Dr. Tantaleán que las cifras no eran 400mil sino 350 mil. Y de esos, no tiene la menor idea cuántos son por violación (argumento central del debate), diciendo simplemente que deben ser muchos. Esto no es serio. Es curioso, pero en cuanto a cifras, las únicas que están reportadas son éstas: 8mil abortos en el Perú al año. Esa cifra, dada por algunos estudios, es la única cifra que más o menos de modo oficial se tiene. Finalmente, el doctor Solari presentó un estudio que sí demuestra con cifras reales, que la mayor causa de mortalidad de las mujeres embarazadas en el Perú es la hemorragia post parto, y no el embarazo o los abortos clandestinos, como pretenden decir estas ONG. Pero ¿Por qué hay necesidad de ver las cifras? Porque son el argumento, la cuña para introducir el aborto. Y para ver mejor ello, dejemos que nos hable el Dr. Bernard Nathanson (El Dr. Nathanson es autor del vídeo “Un grito silencioso” y de los libros “Abortion Papers”, “Aborting America” y “Hand of God”), que, como él mismo dice, fue «responsable de 75,000 abortos»; él fue «uno de los fundadores de la National Association for the Repeal of the Abortion Laws en los Estados Unidos en 1968». Este hombre fue uno de los que manipuló encuestas para convencer a los EEUU de la necesidad del aborto. «Una encuesta de opiniones verdadera hubiera descubierto que la mayoría de los americanos estaba en contra del aborto legal. Sin embargo, en cinco años convencimos a la Corte Suprema de los Estados Unidos de decretar la decisión que legalizó el aborto en todos los Estados Unidos en 1973 y produjo en la práctica el aborto legal hasta el nacimiento. ¿Cómo logramos esto? Es importante entender las tácticas manejadas, porque estas tácticas se vienen utilizando a través del mundo occidental, de una manera o de otra, con la intención de cambiar la ley del aborto ». Y presenta sus tácticas. Primero, «persuadimos a los medios de comunicación de que la causa a favor del aborto legal era una causa ilustrada liberal y sofisticada. Sabiendo que si se hubiese llevado a cabo una verdadera encuesta de opiniones, hubiésemos sido profundamente derrotados, simplemente fabricamos los resultados de encuestas falsas. Anunciamos a los medios de comunicación que habíamos realizado encuestas y que el 60% de los americanos estaba a favor del aborto legal. Esta es la táctica de la mentira que busca sus propios fines. Hay poca gente que le guste estar con la minoría…Inventando el número de abortos ilegales que se hacían anualmente en los Estados Unidos. El número real se acercaba a los 100,000, pero el número que dimos a los medios de comunicación repetidamente fue de 1 millón. Repitiendo la gran mentira un número de veces suficiente, se convence al público. El número de mujeres que morían por abortos ilegales era entre 200 y 250 al año. La cifra que constantemente suministrábamos a los medios de comunicación era 10,000. Estas cifras falsas se arraigaron en las conciencias de los americanos de Estados Unidos, convenciendo a muchos de que necesitábamos romper la ley del aborto». Se procedió además a convencer a la gente que legalizando el aborto, esto disminuirían, cuando basta darse cuenta que si uno hace algo ilegal a escondidas, cuando sea legal lo hará y más veces porque ya no hay nadie que se lo impida; pensar, como dicen estas ONG abortistas, que el aborto desaparecerá o se reducirá legalizándolo, es un insulto a la inteligencia del peruano. La prueba está en que, dice Nathanson, en EEUU «el número anual de abortos ha crecido un 1,500% desde la legalización». Pero la estrategia siguió. «La segunda táctica clave fue jugar con la carta católica»: «Sistemáticamente vilificábamos la Iglesia Católica y sus ideas socialmente retrasadas y atacábamos a la jerarquía católica como el villano que se opone al aborto. Este tema lo repetimos innumerables veces. Suministrábamos a los medios de comunicación con mentiras tales como todos sabemos que la oposición al aborto viene de la jerarquía y no de la mayoría de los católicos y las encuestas prueban una y otra vez que la mayoría de los católicos quieren que se reforme la ley del aborto. Y los medios de comunicación lanzaron a bombo y platillo todo esto al pueblo americano, persuadiéndoles de que cualquiera que se oponía al aborto legal debía estar bajo la influencia de la jerarquía católica y que los católicos en favor del aborto era personas ilustradas con miras hacia el futuro. El resultado de esta táctica fue que no hubo grupos católicos que se opusiesen al aborto ». La última estrategia fue «la negación y supresión de toda evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la concepción». Nathanson cambió de opinión y de vida ¿Por qué? «En 1973 llegué a ser director de obstetricia en un gran hospital de la ciudad de Nueva York, y tuve que fundar una unidad de investigación prenatal justo al comienzo de una nueva gran tecnología que ahora utilizamos cada día para estudiar el feto en el vientre. Una táctica favorita pro-aborto es insistir que el definir cuándo comienza la vida es imposible; que la cuestión es teológica, o moral, o filosófica, cualquier cosa menos científica. La fetología hace innegablemente evidente que la vida comienza en la concepción y requiere toda la protección y cuidados que cualquiera de nosotros goza». Y «aunque no soy totalmente religioso, creo con todo mi corazón que hay una divinidad existente que nos manda declarar un alto final e irreversible a este crimen infinitamente triste y vergonzoso contra la humanidad». Pero si esto es tan científicamente evidente ¿Por qué otros no cambian? ¿Por qué hay gente que sigue afirmando el aborto como un camino cuando es tan claro que se trata de un asesinato? «Simples matemáticas: a $ 300 dólares cada uno, 1.55 millones de abortos significa una industria que genera $ 500 millones de dólares anuales, de los cuales la mayoría van a la cartera del doctor que practica el aborto». Uno se pregunta frente a esto ¿No hay demasiadas similitudes con el proceso en el Perú?

Los países desarrollado promueven el aborto, entonces hay que hacerlo aquí

¿Qué es desarrollo? ¿Quiénes son países desarrollados? Porque si por país desarrollado entendemos los EEUU, que es un país en crisis e inmoral ¿Esto es un ejemplo? ¿O acaso España, donde están planteando una ley por la que una menor de 16 años puede abortar sin permiso de sus padres, cuando a los 16 años, curiosamente, no se puede escribir en un periódico sin permiso paterno ni comprar un tipo jarabe para la tos sin ser mayor de edad por los posibles efectos secundarios? ¿No son absurdos propios de una país en crisis? ¿Acaso debemos mirar a Europa como modelo cuando hay una crisis de nacimientos y es un continente que se está muriendo por sobre población de ancianos y falta de niños fruto de su política de planificación familiar? ¿Tenemos que mirar a China, en donde se promueve que la madre, si le nace una niña, la aborte o mate porque no es permitido por el estado? ¿O si nacen más hijos que lo que el estado permite sean asesinados y se tiren a la calle junto a las bolsas de basura? ¿Eso es desarrollo? ¿A estos países hay que imitar? Por eso, hay que tener cuidado con otro de los falsos argumentos que las ONG abortistas nos presentan. El desarrollo no lo marca la moda o la costumbre, sino la verdad. Y así como pueden haber varias cosas muy buenas y ejemplares que sirven de modelo de unos países para otros, pueden haber otras, como esta moda del aborto, que no son modelos. Además es importante recodar que muchos de los promotores del aborto son instituciones dedicadas a esto como negocio, multinacionales que buscan justamente como negocio, que en la mayoría de países se abra la puerta al aborto porque les significará a ellos ganancias en las ventas de sus productos, no solo anticonceptivos, sino en materiales abortivos. Y si no ¿Cuál es su finalidad de dar dinero en abundancia a personas e instituciones dentro de los países que hagan el trabajo de convencer que se apruebe el aborto? ¿Qué interés tienen sino el de buscar esta despenalización en el Perú, cuando le ofrecen cantidades inmensas de dinero a ONG abortistas como Manuela Ramos y otras? No es pues infrecuente ver a personajes vinculados a estas organizaciones que se reúnen en múltiples congresos que hacen a nivel mundial para promover esta nueva forma de asesinato y discriminación. Por eso, más que mirar a varios de los países que han sido mal llamados desarrollados por este mal ejemplo en cuanto a la despenalización del aborto y que son países en crisis, se trata de hacer la cosa al revés: que ellos nos miren a nosotros, el Perú, como ejemplo de una cultura que promueve la vida. Nosotros, en ese sentido, somos un ejemplo de desarrollo y una voz autorizada en el mundo.

Lo que se busca con el aborto es defender a los más pobres ¿No es así?

No. Y la prueba es muy clara. Si un aborto clandestino cuesta determinada cantidad, si se despenaliza y en cualquier lugar se puede abortar, en cualquier clínica, entonces estos abortos costarán lo que cuesta en una clínica una operación, es decir más (porque tendrán que ceñirse a patrones legales que implican gastos, impuestos, etc.). Decir que el Estado tendría que promoverlo en sus centros de salud es también falso, pues no en todos los centros de salud se podría realizar el aborto si no en algunos (pensemos cómo está de colapsado nuestro servicio sanitario como para pensar que además podrían servir de centros legales de aborto). Esto generaría que, como sucede en todo en este país, se siga la ley de la piratería y se siga yendo tanto o más a estos lugares clandestinos; a buscar lo mismo, pero más barato y sin seguridad. Por eso no habría solución con esto. Lo que se haría con esta despenalización sería más bien en favor de los que tienen más recursos que podrían ir a una clínica a pagar por este servicio. Por ello el pretexto de ayudar a los meas pobres es falso. Una excusa sin fundamento. Y para demostrar ello pondremos dos ejemplos. El primero, el de la píldora de día siguiente. Según el estudio realizado por la institución que en nuestro país ve el flujo de ventas de medicamentos y se lo pasa a los laboratorios para que sepan cómo distribuir su mercadería, éste arrojó que los distritos en Lima en donde más se vendía la píldora del día siguiente eran, nada más y nada menos, los pobres y marginales distritos de San Isidro, La Molina, Miraflores y San Borja. Uno se pregunta ¿Aquí están los pobres y marginados del país, a los que este abortivo ayudará a que tengan menos hijos dada su pobreza y la cantidad exagerada de hijos? ¿No están más bien entre estos compradores los jóvenes que quieren usar el sexo a costa de todo, como libertinaje y sin importarles nada? ¿No será que estas ONG abortistas usan de excusa a los pobres con mentiras para vender sus productos a quienes sí se los puedan comprar? Segundo ejemplo. Cuando nos hablan de población, nos dicen que este país está llenándose de hijos y que no se pueden mantener. Pues bien, pregúntate ¿Cuántos hijos crees que hay por madre en este país? ¿Cuántos como para que justifiquen que es necesario que aborten? ¿6, 4 ó 3? El censo que se hizo en el Perú el 2007 arroja una cifra que deja sin efecto el argumento de estas ONG abortistas: Cada madre tiene un promedio de 1.7 hijos en el país (2.5 en la zona rural y 1.5 en la zona urbana). Uno se pregunta ¿Esto es tanto? ¿Estamos ante una sobre población?

Hay defensa de muchas cosas, pero ¿Quién defiende al niño por nacer?

Cuando uno no tiene voz, entonces creemos que uno puede pasarle por encima. Y así, como a veces hay atropello contra los indefensos, marginados y demás, hay en el caso de aborto un atropello contra quien no tiene voz y no puede defenderse. Es curioso que tengamos defensa del quechua, del selvático, de las tribus, porque argumentamos que son discriminados y no tienen voz. Y no tengamos defensa del niño. A estos marginados los sentamos en una mesa para debatir sus necesidades, escucharlos y plantear leyes que los protejan y todos están de acuerdo con ello. Pero ¿Quién sienta en una mesa a los niños por nacer? ¿Quién los escucha? Tenemos día internacional del animal, de la ballena, del huevo, del pan, del indio, de la mujer, del discapacitado, pero ¿Del niño por nacer quien se preocupa? Si se gasta fortunas en proteger ballenas y otros animales, si se dan leyes que prohiben no matar alpacas para protegerlas ¿A los niños que leyes los protegen? Si protegemos el agua y se dan leyes severas para ello ¿Quién protege a los niños? ¿No es acaso desproporcionado que hayan instituciones que hacen estas protecciones y no dicen nada sobre el aborto o, lo peor de todo, están de acuerdo con ello? ¿No es contradictorio defender derechos si por otro lado violamos los más importantes como son los del no nacido? ¿No es una contradicción decir que se defiende a la mujer y por otro lado promover el aborto? ¿Acaso hay mayor daño para una mujer que convertirla en asesina de su propio hijo? ¿Esto es defensa y promoción de la mujer o manipulación con otros fines?

Y ¿Qué pasaba si ese criterio lo aplicaban a mí?

Yo pasé por lo mismo que pasa un niño en el vientre de su madre. También fui embrión, feto. También estuve anidado en el vientre de mi madre 9 meses. También dependía silenciosamente de ella. También viví gracias a que mi madre optó por la vida. Por eso ¿Si mi madre hubiese decidido abortarme me daría lo mismo? ¿No nos estaremos olvidando de quiénes somos y de dónde venimos?

¿Qué dice la legislación peruana al respecto?

Por unanimidad, defiende la vida del no nacido, desde su concepción. Por eso estas ONG abortistas buscan infiltrarse en los que determinan las leyes, en el poder legislativo, para tratar de generar cambios legales que les permitan vender el aborto. Veamos brevemente qué dicen las leyes del Perú. La Constitución Peruana: «Toda persona tiene derecho: A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece» (título I, art. 2). El Código Civil del Perú: «La persona humana es sujeto de derecho desde su nacimiento. La vida humana comienza con la concepción. El concebido es sujeto de derecho para todo cuanto le favorece» (título I, art. 2). «El derecho a la vida, a la integridad física, a la libertad, al honor y demás inherentes a la persona humana son irrenunciables y no pueden ser objeto de cesión» (título II, art. 5). El Código Penal del Perú: «La mujer que causa su aborto, o consiente que otro le practique, será reprimida con pena privativa de libertad no mayor de dos años o con prestación de servicio comunitario de cincuentidós a ciento cuatro jornadas » (capítulo II, art. 114). «El que causa el aborto con el consentimiento de la gestante, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años» (capítulo II, art. 115). «No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal, si lo tuviere, cuando es el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permanente» (capítulo II, art. 119). « El aborto será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de tres meses: 1.Cuando el embarazo sea consecuencia de violación sexual fuera de matrimonio o inseminación artificial no consentida y ocurrida fuera de matrimonio, siempre que los hechos hubieren sido denunciados o investigados, cuando menos policialmente; o 2. Cuando es probable que el ser en formación conlleve al nacimiento graves taras físicas o psíquicas, siempre que exista diagnóstico médico» (capítulo II, art. 120). Código de los niños y adolescentes: «Se considera niño a todo ser humano desde su concepción hasta cumplir los doce años de edad…El Estado protege al concebido para todo lo que le favorece» (prelimilar, art. 1). «El niño y el adolescente tienen derecho a la vida desde el momento de la concepción. El presente Código garantiza la vida del concebido, protegiéndolo de experimentos o manipulaciones genéticas contrarias a su integridad y a su desarrollo físico o mental» (capítulo I, art. 1). «A su atención por el Estado desde su concepción.- Es responsabilidad del Estado promover el establecimiento de condiciones adecuadas para la atención de la madre durante las etapas del embarazo, el parto y la fase postnatal» (capítulo I, art. 2). « El niño y el adolescente tienen derecho a vivir, crecer y desarrollarse en el seno de su familia» (capítulo I, art. 8).

Y ¿Qué pasa con la mujer que aborta?

Las organizaciones que promueven el aborto hablan mucho del aborto y lo presentan, mediante mentiras y manipulaciones, como algo bueno. Sin embargo, nunca dicen nada sobre lo que pasa después del aborto. Ante esto callan. Y es que hay una pregunta que no quieren enfrentar ¿Qué pasa con la mujer que aborta? Porque no estamos ante el hecho de que la mujer decidió en vez de ir al cine ir de compras, en vez de comprar una chompa compró una casaca. Estamos ante el hecho real y objetivo, llamémoslo como sea, de un asesinato. Y probablemente el peor: de asesinar al propio hijo dentro del vientre. No debe haber pues nada más horrendo. Y el ser humano, lleno de sentimientos, de experiencias, con una conciencia, siempre se cuestiona. Siempre hay algo dentro, la ley natural, que le pregunta, cuestiona e incomoda. Que le dice si lo que hizo estuvo mal o bien. Y en el caso del aborto es igual. Estas ONG abortistas empujan a la mujer a que aborte, y una vez que lo hizo, la dejan sola. No le vuelven a hablar. Por un simple hecho: no saben qué decirle. Pueden engañarla una vez diciéndole que no está mal abortar o que no pasa nada. Pero no pueden engañarla dos veces. Luego de abortar, la mujer siempre sabe que hizo mal. Y este desconsuelo, esta culpa, este tormento, no lo enfrentan ni saben cómo enfrentarlo estas ONG abortistas. Luego del aborto dejan solas a estas madres que, ante tal barbarie, se desesperan y destruyen su vida. Basta ver un dato. En Finlandia, una país donde las estadísticas en general han sido bastante bien trabajadas, pudieron detectar en cifras que entre las mujeres que abortaban, el número de suicidios aumentó 5 veces. Es decir, si una mujer se suicidaba al día, luego de permitir el aborto, al día empezaron a suicidarse 5 mujeres fruto de este trauma. Esto no lo dicen las ONG que promueven el aborto. No dicen tampoco que la mujer que abortó carga con este peso de por vida y esto marca sus futuras relaciones, sus embarazos, su relación son sus hijos y todo lo demás. Y es que, si por cosas menores nos sentimos a veces mal y arrepentidos ¿Cómo no por este crimen? Si uno se siente mal cuando trata mal o es injusto con su menor hijo ¿Cómo se sentirá uno por asesinar a su propio hijo? Estas ONG abortistas abren la puerta al aborto, ganan su dinero, y luego se van. Así de fácil. Decir pues que se trata de organizaciones que apoyan a la mujer, cuando lo que están haciendo es ponerla en la peor causa de desesperación y tristeza femenina ¿No es acaso contradictorio? Cuando uno aborta ¿Qué excusa puede servir? ¿Qué razón puede calmar a la madre? ¿Crees que el que se diga a sí misma que porque fue violada, porque podía su hijo estar enfermo es suficiente razón para que no se sienta mal? ¿Qué sentirá cuando vea a otra madre que abraza a su hijo discapacitado?

La cuestión de los términos

En este debate vemos que las ONG abortistas utilizan muchos términos que parecen ser técnicos y que dan la impresión de ser estudiosos con experiencia y por ende voces autorizadas. Sin embargo, hay que tener bien en claro los términos que presentan estas ONG abortistas y saber qué significan. El primer término es el de derechos reproductivos (DDRR) o derechos sexuales y reproductivos (DDSSRR). Se trata del poder tomar libremente decisiones con la vida y sexualidad sin ningún tipo de restricciones y poniendo la libertad como el hacer lo que quiero y me provoca; bajo la bandera de la salud y libertad de la mujer, se promueve cualquier tipo de métodos con tal de gozar del sexo a costa de todo y librarse de los hijos que son planteados, desde estas ideologías, como un estorbo. Por eso el aborto es totalmente lógico para esta manera de ver a las persona y el sexo. El segundo es el de interrupción de embarazo. Suena a algo médico y no muy fuete. Pero es el sustituto del aborto, y busca disfrazar el asesinato del niño con esta afirmación ambigua. El tercero es el de proclamarse estas ONG como defensoras de los derechos humanos y de la mujer. Como ya hemos visto, el primer derecho humano es el de la vida, el cual violentan con el aborto; y decir que buscan el bien de la mujer induciéndola a asesinar a su hijo es una falsedad. Le hacen el peor daño que se podría hacer a una madre: ser asesina de su hijo. Cuarto, llamar al nuevo ser fecundado luego de la fertilización cosa, parte del cuerpo de la mujer, o algún sinónimo. No quieren llamar las cosas como son porque desenmascara su crueldad: no quieren decir que lo está dentro del vientre materno es un nuevo ser indefenso, no una cosa, no un órgano de la madre. Buscan que la madre no se sienta mal al sacarse esa cosa de sí. Quinto, justifican esto bajo la bandera de la libertad de la mujer y el derecho que tienen a decidir sobre su cuerpo. Hemos visto ya que esto es falso porque esa nueva vida no es parte del cuerpo de la mujer y ellas no tienen ningún derecho sobre este nuevo ser. Cuando además estas ONG abortistas dicen que dejemos solas a las mujeres para que ellas decidan, habría que decirles mejor que la afirmación correcta es otra: dejen solas las mujeres con nosotros, las ONG abortistas, para que juntas decidamos. Porque estas ONG abortistas buscan envenenarle a la mujer la cabeza con ideas y prácticamente obligarla a abortar. Cuando reclaman libertad, que no se condicione a la mujer para que no aborte, ellas hacen lo que denuncian. En sexto lugar, llaman a la nueva vida pre embrión como para que la madre no tenga tanta conciencia de que está asesinando a un nuevo ser, a su hijo. En séptimo lugar, buscan abrir la puerta del aborto, ya no por la entrada principal, sino por la trasera, y lo hacen manipulando el lenguaje con términos que parecen ser técnicos: aborto terapéutico, aborto eugenésico, aborto sentimental, etc. Así, se dice que no se busca que el aborto se de para todos y siempre, pero si para algunos y en algunos casos. Y uno se pregunta ¿Qué diferencia hay asesinar a uno por un motivo u otro si al final igual lo estás asesinando? ¿Quién puede decidir que de los 5 hijos, la madre deba decidir asesinar a uno porque lo considera menos capacitado que los otros? ¿De qué sirve decir que el aborto es porque fue uno violado o porque existe la posibilidad que mi hijo salga discapacitado si es lo mismo que matar a un chico sano? ¿Igual no los estoy asesinando? El octavo lugar, el término salud reproductiva, que suena a algo bueno, es la puerta para que bajo la excusa del bien de la mujer, entren todo tipo de anticonceptivos, abortos, y demás. Es el término por el que buscan equiparar la salud de las personas y de las mujeres con estos métodos que promueven como negocio las ONG abortistas, como por ejemplo la píldora del día siguiente. Así, sería saludable que le compren a estas ONG abortistas las píldoras. Es importante pues el cuidado con los términos, porque las consecuencias de entender una cosa de una forma o de otra pueden ser terribles. Así, cuando uno entiende (lo que es verdad), que el inicio del embarazo se da con la fecundación o fertilización y que a esto se le llama concepción, entonces se tendrá conciencia y cuidado de la nueva vida que hay desde el inicio y la anticoncepción será impedir el embarazo y aborto será eliminar al nuevo ser. Pero cuando se manipula el lenguaje y con mentiras, entonces se dice que el inicio del embarazo es la implantación y que la concepción no es el inicio del embarazo y por ello el aborto no será eliminar una vida, y bajo esta excusa se asesina. Es curioso en este sentido que las ONG que promueven el aborto confunden los términos y mezclan las cosas para sacar sus propias conclusiones. Por eso, el análisis detenido de lo que dicen es clave. En el fondo se trata de cambiar la mentalidad y el lenguaje manipulándolo, y promover, escondida, la ideología que subyace. La del libertinaje y el relativismo. Y para ello la confusión es el mejor camino de introducir, sin que uno se de cuenta, la mentira.

¿Quién está detrás y qué buscan?

Hemos hablado de ONG abortistas y hemos dado algunos nombres. Y como el tema es ver ahora el aborto en el Perú, hablemos de las 4 ONG peruanas que reciben grandes cantidades de dinero del extranjero y que buscan la despenalización del aborto. Éstas son: Manuela Ramos (http://www.manuela.org.pe/01.asp), Promsex (http://www.promsex.org/), Flora Tristán (http://www.flora.org.pe/policia.htm) y Demus (http://www.demus.org.pe/Menus/MIO.htm); hay que sumarle aquí a otra importante: Immpares. Se trata de organizaciones que instan a las madres a que asesinen a sus hijos. Basta que uno entre a sus páginas web para ver lo agresivo y detallados que son sus programas a favor del aborto; decir pues que nos son ONG abortistas es un insulto a la inteligencia. Estos grupos laboran (y habría que ver que tanto comercio económico hay de por medio) con algunos medios de comunicación como el diario Perú21 y La República. Su fachada es el de ser grupos feministas, pero esto es falso por lo ya visto y porque varias de ellas, extrapolan el plano feminista para ir a otros rubros, como el defender derechos e igualdades de los gays, lesbianas, transexuales y demás. Su estrategia es clara: abrir de a pocos la puerta del aborto. Primero mediante la llamada educación sexual que es una educación para el libertinaje y el uso irracional del sexo; luego la venta de la píldora del día siguiente. Sigue despenalizar el aborto terapéutico y finalmente despenalizar y legalizar todo tipo de aborto. Así lo ha corroborado en una entrevista hace no mucho Gina Yáñez, directora de Manuela Ramos, ONG abortista financiada desde el extranjero: «Este es el inicio de la legalización general del aborto». Utilizando y manipulando a las mujeres, usan como estandarte el caso de una peruana, Karen LLantoy, quien dicen, «fue obligada a llevar hasta el término su embarazo» de un hijo anecefálico. Curiosamente su abogada es la abogada de Demus, Jeannette LLaja. Entre los congresistas del país hay que destacar que la congresista Hilda Guevara ha ido promoviendo la despenalización del aborto terapéutico y, curiosamente, ha llevado a todos sus foros nacionales a miembros de estas ONG abortistas mencionadas: Audiencia en Chiclayo por la ley de DDSSRR (derechos sexuales y reproductivos, aborto) fue con dirigentes de Manuela Ramos y Promsex; Audiencia en Moquegua por la ley de DDSSRR fue con dirigentes de Manuela Ramos (Jeanie Dador); Foro en Sala Miguel Grau en el Congreso a favor del aborto terapéutico fue con dirigentes de Manuela Ramos, Promsex, Demus y Cladem; Diálogo civil por la ley de DDSSRR fue con dirigentes de Manuela Ramos. Todo esto ¿No resulta curioso? ¿No hay aquí un trabajo de estas ONG abortistas y una estrategia clara? ¿Habrá financiamiento de por medio? Otra fachada que usan es el del grupo llamado Católicos por el derecho a decidir. Se trata de una organización abortista nacida en EEUU en 1970 y que busca eliminar al más grande opositor del aborto, la Iglesia Católica. Por eso pensaron en una estrategia: confundir a la gente infiltrándose falsamente en la Iglesia y hacer creer que la Iglesia Católica está dividida en su pensamiento. Este grupo que de católico no tienen nada, busca el disenso entre católicos, especialmente con el tema del aborto y se presentan como una alternativa. En el Perú, la junta directiva la forman Eliana Cano Seminario, Kelly Cieza Guevara, Gioconda Diéguez Monzón, Eleana Rodríguez Valero y Raquel Asencios Angulo, curiosamente miembros de los grupos abortistas de Manuela Ramos y otros. Basta ver el portal de Promsex, una ONG abortista, y notar cómo en su primera página promueve a este grupo. Un dato anecdótico y que habla del fondo de este grupo, es el de uno de sus importantes donantes: la empresa pornográfica Palyboy. Finalmente, presentamos la Declaracion de los Derechos Sexuales y Reproductivos de la Federación Internacional de Planificación Familiar International Planned Parenthooh Federation, IPPF, la obra de Mari Ladi Londoño Sexual and Reproductive Rights, y el Foro Abierto para los Derechos Sexuales y Reproductivos en Chile, que dice así:

• el ejercicio de la independencia sexual, así como el derecho a disfrutarla según las propias preferencias, y el derecho a que esto se proteja jurídicamente;

• sexualidad placentera y recreativa, independiente de la reproducción;

• conocimiento e información adecuados sobre sexualidad y reproducción; • amor, sensualidad y erotismo en las relaciones sexuales;

• la educación sexual que sea apropiada, comprehensiva, laica, científica y sensibilizada hacia el género;

• el rechazo a toda intervención externa en una actividad sexual;

• libertad frente al miedo, la vergüenza la culpabilidad y otras creencias impuestas que inhiben la sexualidad de una persona y disminuyen sus relaciones;

• elección de compañeros sexuales, para ejercer la sexualidad sin coerción o violencia;

• nutrición necesaria para un crecimiento adecuado y desarrollo equilibrado del propio cuerpo y de la potencialidad procreativa, desde la infancia;

• maternidad voluntaria, para decidir y vivir la maternidad desde la propia elección y no por obligación; • información completa en lo concerniente a los beneficios, riesgos y efectos relativos de todos los medios contraceptivos;

• métodos anticonceptivos libres gratuitos con información pública, seguimiento y responsabilidad por parte de aquellos a quienes se lo prescriban;

• matrimonio y familia o la libertad de no tenerlos; • paternidad y el derecho a decidir a cuándo se tienen hijos;

• buena calidad de los servicios para el cuidado prenatal, nacimiento, y cuidado del post-parto, garantizado por la ley;

• participación igual de las mujeres y de los hombres en el cuidado de los niños construyéndolo creativamente por encima de los tradicionales roles de género.

• protección jurídica efectiva contra la violencia sexual:

• adopción y derecho a un trato completo y accesible para la infertilidad;

• prevención y tratamiento de la infertilidad del aparato reproductivo, y el derecho a decidir sobre las intervenciones con ello relacionadas.

Es claro pues el objetivo de crear un nuevo modo de ver las cosas y de vivir, una esclavitud a lo sexual y un libertinaje y salvajismo.

¿Qué mentalidad está detrás? ¿Qué los mueve?

En primer lugar está claro que el dinero, pues el aborto es un negocio; sino las organizaciones mundiales abortistas no se interesarían en financiar a estas ONG. Y esta gente trabajaría en otras cosas, no en promover aborto. Es pues la finalidad de estas ONG abortistas al fomentar la muerte: un negocio. Como lo vimos ya cuando lo dijo Nathanson: «Simples matemáticas: a $ 300 dólares cada uno, 1.55 millones de abortos significa una industria que genera $ 500 millones de dólares anuales, de los cuales la mayoría van a la cartera del doctor que practica el aborto». Sin embargo hay detrás una ideología imperante: la del relativismo de la verdad y por ende de la moral. Se trata de abordar un tema filosófico complejo pero necesario, sin embargo, por la escasez del tiempo, vamos solo a enunciar los problemas. El decir que la verdad no existe nos plantea una vida sin orden, sin sentido y subjetiva; que lleva a que la moral, es decir, el bien y el mal, no existan sino sean arbitrarios, a comodidad. Cada uno escoja su bien y su mal. Por eso se hace relativo todo y cada uno tiene la verdad. A esto deriva el que la libertad se convierta no en un practicar la verdad y el bien sino en un hacer lo que me da la gana sin ninguna restricción ni norte; simplemente me dejo llevar por mi gusto y capricho y la sociedad tendrá que respetarme y tolerarme, pues mi verdad, se convertirá en la verdad. Una cultura, o mejor, anti cultura del relativismo, hace que el hombre se desoriente y se quiera volver dueño, autosuficiente e independiente.

Pero ¿Estamos ante una mayoría que quiere el aborto? ¿O hay quienes se oponen?

Como dijo Nathanson, una estrategia es hacer creer que es la mayoría la que quiere el aborto, y así, la manipulación de cifras será clave. Por eso, por más que estas ONG hagan mucha propaganda y alcen sus voces, publiquen en periódicos a los que les pagan noticias, y busquen crear una sensación de que estamos ante un tema que la mayoría aprueba (el que la mayoría del Perú está de acuerdo con el aborto), es importante ver que no es cierto y que mas bien la mayoría está a favor de la vida y en contra del aborto. Tanto en la política como en la sociedad. Y para muestra citemos algunos testimonios. Primero, los ya visto de los doctores Solari y Tantaleán, reconocidos médicos profesionales, y defensores de la vida. También políticos como los ministros Rafael Rey, el ministro de Justicia Aurelio Pastor (que recordó además que las leyes protegen al niño desde su concepción), la ministra Mercedes Araoz (que defendió la vida desde su concepción y presentó la posibilidad de adoptar niños de madres que fruto del embarazo no quieran tenerlos o que tenga alguna limitación física). Los congresistas Juan Dabid Perry Cruz que se opone a la posibilidad de despenalizar el aborto y votó en contra en la comisi´øn de salud; Fabiola Morales (« ¿Quién se cree con derecho de decidir sobre la vida de otra persona? Existen miles de casos de gente exitosa y de gran valía para la humanidad que sufre problemas congénitos. Es gente que le muestra el camino a quienes tienen la buena suerte de haber nacido sin problemas y no producen ni aportan al mundo»); Alda Lazo de Hornburg («Es lamentable que existan opiniones que avalen la destrucción de un ser humano o el aborto eugenésico, y peor aún si este ser es o podría ser una persona con discapacidad. Es cierto que la tecnología y la ciencia avanzan a pasos agigantados y podrían prever una situación de discapacidad futura, pero también es cierto que la ciencia crea mejores condiciones de vida para ellos. Considero que no se está sopesando el amor de los padres y más el de la madre»); con sus bemoles, tambieen Carlos Raffo («No hay que olvidar que su aplicación podría generar una liberalización injustificada de abortos y eso no se puede permitir. Todos tienen derecho a la vida y el tema es muy delicado para ventilarlo tan fácilmente, como se pretende hacerlo. Hay que pensar, más bien, que lo que se va a hacer no resulte peor que la enfermedad. Todos tienen derecho a la vida»); Juan Carlos Eguren («Vamos a luchar en todos los foros y ámbitos en defensa de la vida y serán desde el punto de vista legal, académico, congresal y cuanto escenario haya que hacerlo para impedir la aprobación de un proyecto sobre el aborto y la eutanasia…Ante ello, nos pronunciamos, declarando nuestra posición en defensa del derecho a la vida como derecho absoluto, no sujeto a relativismo alguno»); otros congresistas que piensan como Eguren son: Javier Bedoya, Franco Carpio, Raúl Castro, Rosa Florián, Gaby Pérez del Solar, Rafael Yamashiro. Un caso delicado es del congresista Torres Caro, presidente de la comisión que aprobó el anteproyecto de despenalizar el aborto en los casos ya vistos; y es que este congresista que por una lado dice defender la vida, por otro está a favor de ciertos casos de aborto terapéutico y curiosamente se abstuvo de votar en la votación de dicha comisión. El ex fiscal de la Nación, el Dr. César Elejalde se ha mostrado a favor de la vida. El diario el Comercio ha ido en la misma línea, afirmando: «Todo esto es realmente absurdo y debe ser corregido a la brevedad posible. La vida es un derecho fundamental, por lo que nadie puede arrogarse la facultad de decidir quién vive y quién no. Dicho principio consustancial a la naturaleza humana y al desarrollo de la civilización ha sido incorporado a los principales cuerpos legales dentro del Estado de derecho, que estamos obligados a respetar…Es ciertamente terrible que sucedan abortos clandestinos, pero la manera de enfrentar esta cruda realidad no es dando facilidades para legalizar estas prácticas criminales, sino afirmando el derecho a la vida, mejorando la educación sexual y subrayando la responsabilidad de los padres y de la familia. En el caso de las violaciones, la situación es compleja, pero la Iglesia Católica y otras instituciones ya han anunciado que podrían acoger a estos niños, que además podrían ser dados en adopción…Y, en cuanto al aborto eugenésico, ¿quién puede discriminar el nivel de malformación o discapacidad necesario para autorizar un aborto? ¿Cómo se evitaría que esto se convierta en una excusa legal para generalizar el aborto? ¿Usando el mismo “razonamiento” podríamos también quitar la vida a un infante que adquiera un mal grave? ¿Y acaso no hemos pensado en el derecho que tienen esos niños a venir al mundo? ¿Y no vemos aquí y allá los otros talentos que tienen estos niños “discapacitados” y la felicidad y amor que proveen a sus familias? El asunto es polémico, pero no puede reducirse, como pretenden manipuladoramente algunos, a enfrentar el derecho a la vida contra el derecho de la mujer “a decidir”, sobre todo porque nadie debe decidir sobre la vida de otra persona o ser humano, distinto y único.. . El Comercio, de modo consistente a lo largo de su trayectoria, defiende y promueve el derecho a la vida que estipula la Constitución, también en el convencimiento de que es la mejor forma de promover una sociedad optimista, de orden y de paz; y no una de muerte, oscuridad y remordimientos donde se elimina indiscriminadamente a inocentes que no pueden defenderse». Así pues, son muchos los que han salido a defender la vida, y muchos más lo que están en contra del aborto. Por eso es clave ver más bien a estas ONG abortistas como la minoría que quiere imponernos su negocio genocida a la mayoría mediante mentiras y manipulaciones. La prueba de esto lo afirma el mismo diario el Comercio, cuando dice: «Justificado rechazo ha causado en la ciudadanía la controversial iniciativa, aprobada en la Comisión Especial Revisora del Código Penal, para despenalizar el aborto y la eutanasia».

¿A qué lleva todo esto?

A la muerte y a una sociedad que se devora a sí misma sin orden, sin verdad, sin bien. A un caos y una violencia donde gana el más fuerte. Y el débil sale perdiendo.

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