Asia

China convierte la aldea entera en una prisión para contener a activista

Las autoridades chinas han convertido una aldea entera en una prisión, para evitar que Chen Guangcheng, un disidente antiabortista ciego, se desplace libremente por el país, según un informe reciente publicado por la revista francesa Liberation.

“La pintoresca aldea, situada cerca de una autopista nacional, podría asemejarse a miles de otras aldeas en esa parte del noreste de China. Sin embargo, nadie está autorizado a entrar en Dongshigu, ni comunicarse con sus habitantes”, escribe el corresponsal de Liberation en China, Phillipe Grangerou.  “Todas las líneas telefónicas fueron cortadas hace meses. La antena del servicio local de telefonía móvil ha sido desconectada, y se han colocado alrededor del perímetro seis cámaras de vigilancia”.

Además de la interrupción de las comunicaciones y de la vigilancia electrónica, la ciudad está custodiada por cerca de cuarenta hombres armados y vestidos con atuendo militar, que mantienen un puesto de control para las pocas personas que se les permite entrar y salir.

Según Grangerou, la sofisticada operación de seguridad que rodea la ciudad de Dongshigu existe con el único propósito de prevenir cualquier contacto entre Chen y el mundo exterior. Chen y su esposa viven bajo arresto domiciliario dentro de su residencia, y a la única persona que se le permite entrar o salir es un pariente de edad, a quien se le concedió el privilegio sólo para hacer compras de menor importancia para el hogar.

Los problemas de Chen provienen su decisión, en 2005, de plantear una demanda contra el gobierno provincial local por permitir miles de abortos y esterilizaciones forzados contra la población, una práctica que es común en China como medio para hacer cumplir la “política nacional de un solo hijo”.

Lee más sobre Chan Guangchen en la noticias del 11 de setiembre (más abajo)

28 Dic 10 / Leer la noticia completa en: http://notifam.net

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Tenía ocho meses de embarazo y autoridades chinas la obligaron a abortar

El diario Daily Mail informó que en China doce policías propinaron una salvaje golpiza a una mujer embarazada de ocho meses, la llevaron a un hospital y le practicaron un aborto  forzoso como parte de la polémica política poblacional de un solo hijo por familia  que ya cumplió 30 años de vigencia.

Según el diario inglés, el caso ocurrió cerca de la ciudad de Xiamen un mes después que el gobierno de Beijing anunciara que no modificará sus leyes de planificación familiar a corto plazo.

La ciudadana Xiao Aiying de 36 años de edad recibió repetidos golpes en el vientre y fue trasladada al hospital donde los médicos leinyectaron una sustancia abortiva.

El padre del bebé, Luo Yanquan, un obrero de construcción, denunció que los agentes “le agarraron de las manos y golpearon su cabeza contra una pared. Luego la tiraron al suelo y le patearon el vientre”.

“Nuestra hija de 10 años estaba encantada con la idea de tener un hermanito o hermanita. No sé cómo le explicaremos lo que ha ocurrido”, añadió.

El 25 de septiembre de 1980 una circular del Partido Comunista de China ordenó oficialmente a sus miembros y a los de la afín Liga de la Juventud Comunista que tuvieran sólo un hijo, una norma que después se aplicaría a toda la población. La aplicación de la norma prevé abortos forzosos, multas y hasta cárcel para quienes tengan más de un hijo.

25 Oct 10 / Fuente: http://www.aciprensa.com

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La libertad rigurosamente vigilada del abogado pro-vida Chino recientemente excarcelado

Tras cumplir una condena de cuatro años, el famoso disidente ciego que denunció las esterilizaciones y abortos masivos en China está confinado en su pueblo, rodeado por la policía para evitar que hable con los periodistas extranjeros.

El disidente ciego Chen Guangcheng acaba de salir de la cárcel pero, en un país como China, eso no significa que sea libre. Más bien al contrario. Tras pasarse encerrado cuatro años y tres meses por «dañar intencionadamente la propiedad y reunir a una multitud para interrumpir el tráfico», la libertad de este famoso activista de los derechos humanos está rigurosamente vigilada por el autoritario régimen de Pekín.

Apodado el «abogado en alpargatas» por sus orígenes humildes, Chen, de 39 años, fue condenado por criticar una masiva campaña de abortos y esterilizaciones en los pueblos de su provincia natal de Shandong, al este de China. Sus denuncias, profusamente documentadas, pusieron el dedo en la llaga de la política del «hijo único» impuesta por el Gobierno a finales de los 70 y destapó las irregularidades en su cumplimiento por parte de las autoridades locales, que a menudo recurrían a la violencia para intimidar a los campesinos para cumplir los cupos de nacimientos.

Aunque Chen se quedó ciego durante la infancia, con tesón estudió leyes de forma autodidacta y pronto empezó a interesarse por los abusos que sufrían sus vecinos, especialmente los disminuidos, a los que asesoraba gratis desde 1996. Tras desvelar la campaña de esterilizaciones y abortos, las autoridades de Linyi acosaron a Chen y a su esposa, la también abogada Yuan Weijing, hasta el punto de impedir sus movimientos y comunicaciones.

Mientras su mujer lleva desde 2005 constantemente vigilada y, en ocasiones, es confinada bajo arresto domiciliario, él fue sentenciado en 2006 después de que tres de sus abogados fueran detenidos la noche antes del juicio, otro más recusado por el tribunal y el quinto sufriera una paliza. Dentro de las irregularidades del proceso, sus partidarios aseguran que las pruebas contra Chen por instigar un ataque contra las oficinas del Gobierno y dirigir a un grupo de manifestantes para cortar el tráfico estaban amañadas.

Al cabo de cuatro años entre rejas, la Policía llevó al abogado a su casa, en el pueblo de Dongshigu, el jueves al amanecer, justo cuando sus familiares se disponían a ir a recogerlo a la prisión. No se trataba de una cortesía del régimen, sino del modo de asegurarse de que Chen pasaba de su celda en la cárcel a su confinamiento domiciliario sin armar demasiado alboroto y, lo más importante, sin hablar ante la Prensa extranjera.

Desde varios días antes de su liberación, la Policía ha estrechado el cerco sobre su esposa, a la que incluso ha seguido en sus compras al mercado, y ha colocado agentes junto a su casa y en la entrada a Dongshigu, donde ha instalado varias cámaras de seguridad. Los periodistas que han intentado acercarse para entrevistar a Chen, con un equipo de la agencia AP, han sido interceptados de inmediato en estos controles de carretera.

Además, su teléfono y el de su esposa permanecen bloqueados y nadie puede ponerse en contacto por ellos. A través de sus familiares, Chen Guangcheng ha asegurado que su estancia en la cárcel no le ha cambiado, pero su salud ha empeorado desde julio de 2008 y padece diarreas crónicas por las frecuentes intoxicaciones que sufrió en prisión sin recibir el tratamiento médico adecuado. Mientras cumplía condena, también denunció que otro interno le había dado una paliza.

Desde Hong Kong, la ONG Defensores Chinos de los Derechos Humanos ha apelado a la ONU y al Gobierno chino para acabar con los abusos que sufre Chen Guangcheng.

Fuente: http://www.abc.es 11 set 2010

Lea más sobre Cheng Guangcheng en la página de Amnistía Internacional.

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Las consecuencias sociales y económicas de las políticas del hijo único preocupan en China

Las consecuencias sociales y económicas de la política del hijo único impuesta desde hace décadas en China están preocupando a los expertos, pues el desequilibrio de sexos y el menor número de jóvenes traerá problemas al sistema de pensiones y generará unos 24 millones de solteros en 2020.

Según la prensa internacional, el número de ancianos en China ha llegado a 160 millones de personas, comprendiendo el 12,3 por ciento de la población. Según la División de Población de las Naciones Unidas, se calcula que para el 2050 el porcentaje de ancianos habrá llegado al 24 por ciento.

Los expertos han advertido que la política del hijo único ha generado un menor número de jóvenes, lo que supone menos hijos para cuidar a sus padres ancianos y un sistema pobre de pensiones que se está convirtiendo poco a poco en un problema.

Asimismo, debido a que las familias prefieren tener un hijo varón a una mujer, paulatinamente se ha iniciado un desequilibrio de sexos que para el año 2020 traerá unos 24 millones de chinos solteros.

Fuente:  http://www.aciprensa.com/ 20 enero 2010

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