Testimonio

Después de abortar “estaba, literalmente, muerta en vida” (Testimonio real de un aborto)

(Redacción NMAR) Celina, tiene 27 años y vive en Mendoza, Argentina. Sufre por el aborto que se realizó “libremente” y quiere dar testimonio de lo que vivió y de lo que vive para ayudar a que otras mujeres no repitan su error. Ha querido compartir a través de Nuestro mundo al revés su historia. Hemos decidido dejarlo tal cual lo recibimos. 

confesion de un aborto

Perdón por la demora pero estuve tomando coraje para escribir… Te parece si me mandas algunas preguntas, y yo te las respondo?? O preferís q te cuente como se dieron las cosas?? Decime como mejor te parezca, pero estoy decidida a ser testimonio para los demás, aunque tenga que agachar la cabeza y dar la cara, si sirve para que una chica decida no abortar, lo hago!!

Estoy medio loca… Si, así que te voy a escribir ahora que tengo unos minutitos, sino después se me complica!

Te cuento: cuando yo tenía 21 años, llevaba 4 meses de novia con un chico y me quede embarazada… Activa en un grupo pro vida, catequista, miembro de un grupo de formación católica, parte de una familia estricta y conservadora, lo primero que se me ocurrió fue abortar… Pero yo estaba muy cerca de Dios, y él me dio un regalo: cuando fui a la clínica, la “asesina” que me atendió, tuvo la excelente idea de hacerme una ecografía… Yo sentí los latidos del corazón de mi bebé y me morí de amor… Desde ese momento, hasta ahora ese niño es la luz de mis ojos.

Tiempo después, me case y buscamos a mi segundo hijo, en medio de un matrimonio violento, con la pérdida de mi abuela, este niño se convirtió en mi sostén, su sonrisa hacia que mi vida tomara sentido entre todas las tribulaciones que tenía…

Pero para ese entonces empecé a alejarme cada vez más de Dios. La violencia del padre de mis hijos me transformo en alguien fría, alejada de Cristo, dura para la oración… Y termine por separarme.

Un año después de esto, ya sometida al pecado, conocí a un chico que me hizo probar drogas y me lleno la cabeza de ideas demasiado alejadas de Dios, en poco tiempo quede embarazada otra vez…. Mínimamente acompañada por otra persona violenta, prácticamente sin trabajo los dos, y con las ideas llenas de humo, con dos niños que aun no se acostumbraban a que su papa no estaba en casa y totalmente alejada de Dios… No se me ocurrió mejor idea que abortar… Sabía lo que pasaría si recurría a un médico, y el demonio no me dejó pensar en esa posibilidad, así que recurrí a las pastillas… Dios estaba en el medio, no me la hizo fácil, las pastillas eran caras, yo no tenía suficiente plata y me costo muchísimo conseguirlas… Pero el chico que estaba conmigo tenía su alma más alejada de Dios aun y las consiguió y se quedo conmigo hasta que me las pusiera y todo terminara….

La primera dosis me provoco unos dolores terribles, 3 o 4 veces más fuertes que los del periodo, tirada en la cama, mis hijos durmiendo en una pieza y yo retorcida en otra… La segunda dosis hizo que me empezara a bajar sangre, los dolores eran cada vez más fuertes, y yo empezaba a sentirme mal por lo que hacia…

Con él en mi casa, no podía arrepentirme, el demonio seguía llenando mi cabeza con “razones” para seguir con eso… Me coloqué la 3º dosis a las 8 de la mañana del día siguiente… A las 10 de la mañana del 10 de marzo del 2012, mis hijos jugaban en el patio de mi casa, el muchacho que me acompañaba en esto fumaba en la cocina y yo en el baño perdía a mi bebe… No solo a mi bebe, sino también a una parte de mi alma, que también se murió conmigo…

Al otro día, este chico desapareció por completo… Vino solo una vez más para corroborar que yo estuviera “bien” y que todo se haya resuelto “por completo” y nada más…

Yo llore muchos días, pues tenía que seguir mi vida como si nada, aparentar ante mis hijos y mi familia que estaba bien y nada había pasado, que yo estaba perfectamente bien… Pero en verdad me estaba muriendo por dentro, no podía abrazar a mis hijos porque la culpa me carcomía, no podía sonreir, porque me sentía una hipócrita… Y mucho menos rezar, ni hacerme la señal de la cruz si quiera… Estaba, literalmente, muerta en vida…

Con el tiempo fui tratando de “pilotearla” como pude, me refugie en mis hijos para salir adelante y poder seguir viviendo…

En julio del año pasado conocí a otra persona, un chico bueno, trabajador, dulce, noble como nadie, alguien que me ama profundamente y se ha jugado la vida por mis hijos y por mí. Él me hizo recordar todo el amor que yo sentía por Dios, me hizo volver a valorarme a mí misma, hizo que recuperara casi todo aquello que yo era y pudiera encontrar un poco de consuelo para todo ese dolor que tenia dentro… A tal punto de, hace un par de mese, decidir tener un hijo juntos.

El 30 de junio esperaba mi periodo y no vino… La expectativa era muy grande así que deje pasar unos días. El 8 de julio me hice un test casero… Positivo débil!! Mi felicidad era enorme, pero la línea de positivo era muy débil, me hice un análisis de sangre cualitativo y la respuesta fue la misma, nuestra felicidad era enorme y la posibilidad de volver a la vida (que yo erradamente la había depositado en un bebe), empezaba a tomar forma… El 11 de julio empiezo a sangrar, me hacen una ecografía y el bebe no se ve… La doctora me hizo un análisis de sub beta cuantitativo y dio positivo, pero de muy poquitas semanas, llegamos a la conclusión de que no era lo suficientemente grande como para verse…

Me dieron reposo absoluto, pero aun así, el 15 de julio empecé sangrar más, ambulancia, derivación, tacto, otro análisis… La hormona aumentaba pero no lo suficiente… Me piden una eco. El 22 de julio nevó toda la noche, y aun así me marido se levanto el 23 temprano y fue a sacar turno para la eco, me hicieron una abdominal, no se veía nada. Me hicieron una transvaginal, dolorosísima, tampoco…

Mi útero estaba en perfectas condiciones para concebir, pero no había bebe…

Otra vez recordar el dolor de un año atrás, la desilusión de la perdida, la tristeza de mi familia, la culpa por que nadie me saca de la cabeza que esto es producto de mi error….

Se acerca el día del niño y yo no dejo de pensar en qué regalo puedo hacerle a esas dos almitas que están en el cielo gracias a mis errores, solo les entrego mi oración a la que, gracias a este último episodio he logrado acercarme, mi amor de madre, una que como todas se equivoca y trata de corregirse constantemente, y la esperanza, ahora puesta en Dios, de algún día cobijarlos en el cielo, Federico y Catalina, son los nombres que en mi corazón tienen esos dos angelitos que me motivan hoy a recuperar mi vida en Cristo y, de la mano de la Virgen Santísima, llegar un día a verles la carita frente a Dios.

Esto es lo que me pasó y lo que me pasa hoy, tratando de salir adelante de un dolor profundo que me mató casi completamente y al que estoy tratando de transformar en testimonio para que piensen dos veces antes de cometer un error así de grave… Por no tener el coraje que tuve con mi primer hijo, yo ahora no tengo la certeza de poder tener un hijo con el hombre que verdaderamente amo y que verdaderamente me respeta… Solo tengo la esperanza, de encomendarme a Dios y esperar que él haga de mí su instrumento de vida…

Gracias

Anuncios

Un pensamiento en “Después de abortar “estaba, literalmente, muerta en vida” (Testimonio real de un aborto)

  1. hola hermana en cristo eres muy valiente al publicar tu testimonio Gloria a Dios. en el vinedo de raquel se dan retiros de sanacion para sanar despues del aborto. te lo recomiendo es una esperiencia entre Dios Y tu Y tu baby.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s