Pena de muerte

Troy Davis y la matanza de los inocentes

El 21 de septiembre murió Troy Davis tras recibir una inyección letal. Murió proclamando su inocencia. Ya cuatro veces había estado a punto de ser ejecutado y sus familiares no perdían las esperanzas de que sus pedidos de apelación fueran aceptados una vez más, pero esta vez sus abogados no pudieron salvarlo. En 1991 un tribunal encontró culpable a Davis de haber matado a un policía en 1989. Nunca se encontró el arma. No habían evidencias físicas, ni ADN que demostraran que él fue el culpable. Su culpabilidad fue definida enteramente por los testimonios de nueve personas que dijeron o haberlo visto cometer el crimen o haberlo escuchado confesar al crimen. Desde entonces 7 de los 9 testigos que declararon en su contra han declarado bajo juramento que sus testimonios fueron falsos. De las dos personas que no se rectificaron uno de ellos es considerado el principal sospechoso de este crimen e incluso hay testigos que lo incriminan, pero aún así fue ejecutada la sentencia que determinaba que Davis debía morir.

Para los que defienden la pena de muerte el argumento más común a favor de la misma es que “esos criminales se lo merecen” y se argumenta la necesidad de venganza “justicia” como si nuestro sistema legal se basara en la famosa ley del talión de ojo por ojo y diente por diente. Personalmente creo que es absurdo andar asesinando a personas que han cometido crímenes (por más terribles que estos sean) cuando tenemos la posibilidad de darles condenas de por vida pues haciendolo nos ponemos al mismo nivel del salvajismo que condenamos.

Hay mucho que decir sobre las falacias que están detrás de la legitimidad de la pena de muerte y del modo desequilibrado e injusto en que se aplica….(espero poder escribir algo de eso en las próximas semanas) por lo pronto me quedo solo con una pregunta: ¿qué pasa cuando la justicia se equivoca?

¿Qué pasa cuando las pruebas han sido falseadas? ¿Cuándo el juicio no ha sido justo? ¿Cuándo el que se defiende no tiene dinero para contratar un buen abogado? ¿Cuándo quien está en el banquillo es un inocente y por un error humano es declarado culpable? Por la sola posibilidad de que existe un error en el proceso de justicia ¿no convendría no andar matar a los que creemos culpables?

Desde los años 70 en los Estados Unidos se han ejecutado a más de 1,000 personas. Entre 1973 y 2010 se ha descubierto que 138 que habían sido condenadas como culpables eran en realidad inocentes y nunca sabremos cuantas más han muerto siendo acusadas injustamente. Troy Davis murió defendiendo su inocencia. De lo que leo y entiendo creo que se merecía al menos un nuevo juicio y que probablemente era inocente. Pero, aún si hubiera sido culpable ¿valió la pena su muerte? ¿Qué ganamos con ella? … creo que no mucho y más bien hemos perdido mucho.

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