Opinión

Sobre nuestros derechos…

DERECHOSEl último debate por el que pasa el Perú en los últimos días, sobre la píldora del día siguiente, me lleva a reflexionar sobre un tema en especial.

Veo que muchas personas están a favor de repartir dicho método gratuitamente inclusive a menores de edad. Todo esto bajo la disculpa de la pobreza, de la mala información del individuo, de los derechos de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo y a disfrutar plenamente de su sexualidad sin el “temor” de un embarazo…

Medito sobre este último punto: Derecho de la mujer a disfrutar de su sexualidad sin el “temor” de un embarazo. ¿Qué significa disfrutar de su sexualidad? Creo que nos falta mucha información al respecto.

No podemos colocar el acto sexual como un mero objeto de placer. No nos hace más evolucionados o primer mundistas el “disfrutar libremente” de nuestra sexualidad. Es como colocar la sexualidad en el mismo nivel que comer, dormir o beber. Resulta que ahora da lo mismo tener una relación sexual que comerse un chocolate! Si tengo ganas…pues lo tomo, es mi derecho y obviamente el “riesgo” de quedar embarazada atentan contra esta libertad. ¿Cuál es la solución? Repartamos anticonceptivos de emergencia, ¡no importan las consecuencias!

¿De qué estamos hablando? Comer un chocolate no hará que quedes embarazada…cómo podemos entonces poner nuestra sexualidad como un simple objeto de placer.

El acto sexual es un acto profundo, totalmente diferente a los otros placeres del cuerpo, ya que no sólo está comprometido el cuerpo sino también el alma. Nos efecta de una manera emocional muy profunda.

Sabías que durante la exitación sexual se produce una hormona llamada oxitocina que funciona como un super pegamento humano porque crea un enlace emocional muy fuerte que aumenta la confianza en la otra persona y disminuye tus habilidades de verla objetivamente. Esto en un matrimonio es algo muy positivo pues fomenta la unión de la pareja que se ama.

Sin embargo si se abusa del mismo este efecto va disminuyendo, así como cuando pegas una cinta adhesiva y la vuelves a despegar y luego la vuelves a pegar, el efecto del pegamento es cada vez menor hasta que se pierde del todo y luego ya no pega nada. Es muy difícil volver a sentirse unido a alguien si se continúa con esta conducta. El inmenso regalo de unión se pierde. Es por eso que hay que aprender a utilizar nuestra sexualidad como es debido.

¿Cuál es entonces el derecho de la mujer (y del hombre) de disfrutar plenamente de su sexualidad? La sexualidad es un don de Dios y debe ser utilizada correctamente. El fin de esta es la unión y la procreación. Si bien proporciona un placer enorme este no es el fin primordial. Y no podemos ir por la vida pidiendo métodos anticonceptivos de todo tipo, recurriendo a abortos simplemente porque no sabemos o no queremos utilizarla como se debe. No podemos ser inconcientes y no considerar las consecuencias de nuestros actos.

Sé que el controlar y ejercer voluntad sobre nuestra sexualidad no es una tarea fácil, mucho menos en el mundo de hoy que  nos bombardea con ideas y filosofías que justo dicen lo contrario. Pero creanme vale la pena hacerlo, vale la pena ejercer cotrol de tu sexualidad. Solos no podemos. En otro post conversaremos más del tema.

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