Todos aquellos que hemos disfrutado alguna vez (de niños o grandes) con las ocurrencias de Roberto Gomez Bolañoz más conocido como Chespirito (por ser un Shakespeare chiquito) sabemos bien la diferencia que puede hacer una sola persona con su vida. Toda vida es importante y no sabremos nunca que talentos y capacidades tenian aquellos niños que fueron abortados por sus madres y todo lo que podrían haber aportado a nuestras propias vidas.